Construcción Natural


La construcción con tierra no es nada nuevo, nuestros ancestros tanto del sur como del norte la practicaron durante siglos. Utilizaron los materiales locales abundantes creando con esto habitats sustentables, construcciones de bajo costo económico y ecológico. Fueron creadores de múltiples técnicas de construcción que hoy en estos escritos pretendemos rescatar.
Históricamente desde que el hombre dejó de ser nómade y decidió asentarse en un sitio ha necesitado de un lugar que lo resguarde de las inclemencias climáticas, donde pueda conservar sus alimentos, donde pueda dormir protegido, donde pueda morar. Hasta el día de hoy existen construcciones magnificas que visitamos como patrimonio de la humanidad, que fueron concebidas por hombres que observaron la naturaleza y crearon con materiales naturales y locales humildes moradas y palacios con increíble complejidad arquitectónica.
Los últimos doscientos años hemos ido perdiendo éste legado de conocimiento y nos hemos entregado al nuevo frenesí de la actual forma de vida, a la economía de libre mercado, dónde nuestras moradas son complejas y brillantes obras de nuevos materiales, donde hemos olvidado la importancia de crear y vivir en ambientes sanos y compatibles con la naturaleza, es verdad que somos billones de habitantes en esta tierra y que necesitábamos de respuestas rápidas a nuestra necesidades de hogares, oficinas, talleres, industrias, etc. Pero hoy enfrentamos una nueva situación, cada día somos conscientes de la cantidad de productos tóxicos con los que se construyen nuestras casas; somos consientes de que ya no sólo necesitamos de alimentos sanos, sino que además queremos vivir en ambientes sanos y bellos. Ambientes que sean bioclimáticos, que utilicen la inercia térmica de sus materiales, que sean diseñados tomando en cuenta los principios de permacultura, una buena orientación para aprovechar la energía del sol y que al final de su vida útil se vuelvan uno con la naturaleza, favoreciendo el ciclo natural de la vida y no se conviertan en escombros o basura que tardarán miles de años en descomponerse.
El desafío de hoy es no solo trabajar nuestras viviendas acorde con los ciclos naturales, sino que además es mejorar, nuestro sistema de producción de materiales, dejar de usar los químicos tóxicos que no sólo nos enferman a nosotros, sino que dañan irremediablemente nuestro planeta, que colaboran con el calentamiento global y la desaparición de  miles de especies de animales, plantas y hábitat. El desafío es además RECICLAR, REDUCIR, REPARA, REUSAR Y REPENSAR, lo que hoy tenemos construido.
Reciclar: lo ya producido (botellas, neumáticos, metales, etc.…) y los escombros de la construcción industrial.
Reducir: el uso de cemento, ladrillos cocidos, pinturas químicas, barnices, PVC, etc.…).
Reparar: lo ya hecho tanto en construcción natural como en la industrial.
Re usar: todo lo que hemos producido, de forma inteligente e ingeniosa en nuestros proyectos.
Repensar: la forma en que venimos viviendo y cómo queremos que sea en adelante nuestra pequeña vivienda personal, para que beneficie a nuestra gran vivienda, el planeta, y a TODOS los que vivimos en él.
El acto de construir genera un gran impacto en el medio que nos rodea, y la producción de materiales para la constricción otro impacto mayor. Energéticamente hablando ya no es más sostenible el desenfrenado consumo de los bienes naturales  presentes, estamos gastando por adelantado lo que les corresponde a las futuras generaciones.
La construcción con tierra, construcción natural, bioarquitectura, bioconstrucción, construcción ecológica, etc.… (Como quieras llamarla) lo que persigue es construir en forma respetuosa con todos los seres vivos, favorecer la sustentabilidad, el equilibrio biológico y la generación y reparación de habitats.
Para ello debemos tener en cuenta dos puntos: el desarrollo de la energía, del aire, del agua y del suelo.
Además debemos diseñar nuestras construcciones de forma personalizada según las necesidades de cada familia o persona, orientar y distribuir espacios de manera adecuada (solar pasivo) optimizando los recursos del lugar (materiales mas abundantes, próximos y saludables) integrándolo al entorno, con implantación de sistemas o equipos de ahorro energético y tratamiento de aguas residuales.
Si nos amamos y amamos el lugar donde vivimos, nuestro planeta tierra, si amamos a nuestros hijos y nietos y si queremos que ellos en el futuro puedan vivir de manera sana y rodeado de lugares armoniosos, necesitamos con urgencia que hoy seamos responsables y criteriosos. Necesitamos de multiplicar la información de las prácticas ancestrales de construcción utilizando la energía del presente, favoreciendo la creación de ambientes sustentables (incluida la ciudad y el campo), es nuestra responsabilidad de exigir y exigirnos sistemas industriales acordes y no contaminantes, nos merecemos el vivir sanamente, es nuestra elección.
Cada pequeña acción suma y suma… súmate también. Es sencillo.

 

 

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